Carreras

Estudiantes de Ingeniería de la UBA construyeron un auto de carreras y debutaron en Brasil

Un grupo de alumnos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires armó un taller, diseñó y fabricó un vehículo de competencia desde cero y participó por primera vez en una competencia internacional. Una experiencia que muestra caminos posibles en la formación en ingeniería.

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Auto de carreras en una curva de pista con estela de movimiento

Un grupo de estudiantes de Ingeniería de la UBA decidió ir más allá de las aulas y los laboratorios. Montaron su propio taller, diseñaron y construyeron un auto de carreras desde cero y, por primera vez, viajaron a Brasil para competir en una de las competencias estudiantiles de ingeniería más reconocidas de la región.

El proyecto, que combina diseño, fabricación, pruebas y trabajo en equipo, refleja una de las formas más concretas de aplicar lo que se estudia en la carrera de Ingeniería. No se trata solo de aprobar materias, sino de resolver problemas reales con recursos limitados, plazos y un presupuesto ajustado.

Según informó Clarín, los jóvenes debieron aprender aspectos que van desde la mecánica y la electrónica hasta la aerodinámica, el manejo de materiales y la gestión de proyectos. El auto no fue comprado ni ensamblado: fue pensado, calculado, fabricado y probado por ellos.

Este tipo de iniciativas no es nuevo en el mundo, pero en nuestro contexto representa un esfuerzo importante. Requiere conseguir sponsors, gestionar tiempos fuera de las clases regulares y mantener la motivación cuando surgen problemas técnicos que parecen insalvables.

Desde la perspectiva de la orientación vocacional, vale preguntarse: ¿te imaginás estudiando una carrera donde parte del aprendizaje ocurre armando algo tangible? Ingeniería, en sus distintas orientaciones (mecánica, industrial, electrónica), ofrece este tipo de proyectos en varias universidades. En el litoral, tanto la Universidad Nacional del Litoral (UNL) como la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) tienen carreras de Ingeniería con fuerte componente práctico y vínculos con empresas e institutos tecnológicos regionales.

Participar de competencias internacionales como la que se realizó en Brasil no solo suma experiencia en el CV. Permite ver cómo trabajan equipos de otros países, medir el propio trabajo con estándares globales y entender que la formación universitaria puede tener un impacto concreto más allá del título.

Claro que no todo es épica. Los costos de materiales, herramientas, traslados y pruebas son reales. Muchas veces los estudiantes combinan esto con trabajos part-time o becas. No es un camino fácil ni garantiza un empleo inmediato, pero sí desarrolla habilidades muy valoradas: resolución de problemas complejos, trabajo en equipo bajo presión y capacidad de aprender de forma autónoma.

Si estás terminando el secundario y te atrae la idea de construir cosas, diseñar soluciones o entender cómo funcionan las máquinas, este ejemplo puede servirte para investigar más. Mirá los planes de estudio de Ingeniería en universidades cercanas, visitá sus laboratorios o talleres abiertos y conversá con estudiantes que ya están en la carrera.

La experiencia de estos chicos de la UBA muestra que, con dedicación y organización, es posible transformar el aprendizaje en un proyecto que cruza fronteras. No promete que todos terminen compitiendo en el exterior, pero sí abre la puerta a pensar la carrera como algo vivo y práctico.

Fuente: Adaptado de Clarín (publicado el 20 de agosto de 2026).

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